La Fiscalía estadounidense desistió ayer de buscar la pena de muerte contra El Mayo Zambada, Vicente Carrillo Fuentes y Rafael Caro Quintero. Sheinbaum desconoce negociación para acuerdo entre EU y capos.
La mandataria Claudia Sheinbaum atajó este miércoles que más allá de un asunto personal, en México no se respalda la pena de muerte sin importar el delito que hayan cometido los imputados.
Así lo dijo en su conferencia mañanera luego de que ayer la Fiscalía de Estados Unidos anunció que desistitrá de buscar la pena capital para Ismael El Mayo Zambada, Vicente Carrillo Fuentes alias El Viceroy, y Rafael Caro Quintero, capos mexicanos que llevan su proceso penal en el país vecino.
Tras ser cuestionada sobre el tema en Palacio Nacional, Sheinbaum Pardo aclaró que “nosotros estamos en contra de la pena de muerte, no importa el delito. No es algo con lo que coincidimos”.
“En cualquier sentido cuando no hay pena de muerte es parte de la política mexicana, no es un asunto personal”, agregó.
La jefa del Ejecutivo explicó que con base en los tratados de extradición, cuando se extradita a un delincuente se exige reciprocidad con las leyes mexicanas, es decir que no haya pena de muerte.
“En el caso de otras formas de deportación y demás, lo que busca México es que haya esta reciprocidad con nuestras leyes”, mencionó.
“No tiene nada que ver con el personaje o con la persona o con el delincuente, sino que nosotros no estamos de acuerdo con la pena de muerte”, puntualizó.
Tanto Rafael Caro Quintero como Vicente Carrillo Fuentes fueron trasladados a Estados Unidos en febrero pasado fuera de un proceso formal de extradición. Según la versión de autoridades federales de seguridad su envío al país vecino fue por temas de seguridad nacional.
Por su parte, Ismael Zambada fue presuntamente secuestrado por Joaquín Guzmán López, uno de los cabecillas de Los Chapitos del Cártel de Sinaloa y quien se entregó junto a Zambada a autoridades estadounidenses en julio de 2024.
Al ser cuestionada sobre la posibilidad de un acuerdo entre los tres capos y las autoridades estadounidenses, la presidenta aclaró que no se tenía información al respecto ni indicios de que pudiera lograrse un trato.


