Es una decisión que busca proteger “la salud de los mexicanos”. Así fue como la presidenta Claudia Sheinbaum defendió la propuesta de subir el impuesto a los refrescos en 87 por ciento para 2026.
Como parte del Paquete Económico 2026, la Secretaría de Hacienda presentó una propuesta para que el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios para bebidas azucaradas aumente de 1.6451 a 3.0818 pesos por litro el próximo año.
“Es una decisión no recaudatoria, tiene que ver con la salud de los y las mexicanas», subrayó la presidenta, quien adelantó que David Kershenobich, secretario de Salud, asistirá a la ‘mañanera’ del 11 de septiembre para explicar los daños a la salud por el consumo en exceso de las bebidas azucaradas.
Claudia Sheinbaum apuntó que los recursos serán reunidos en un “fondo de salud” que será empleado para atender a las personas que padezcan enfermedades relacionadas con el consumo de refrescos.
El dinero del impuesto al «tabaco es lo mismo“, aclaró la mandataria.


