* Firman acuerdo, el diálogo vence al conflicto y la ley marcará el camino
Santiago Tuxtla, Ver.— Privilegiando el diálogo y con mucha tolerancia, el alcalde de Santiago Tuxtla, Noé Domínguez Cadena, demostró este jueves que en la política, como en la vida, el camino más corto entre dos posturas enfrentadas siempre será el diálogo, y así lo hizo el munícipe explicando a detalle y demostrando, ley en mano, que el cabildo solo funge como facilitador del proceso democrático, pero que se apega a las leyes y la ordenanza del Congreso del Estado y lo publicado en la Gaceta Oficial.
Tras días de incertidumbre y tensión en las comunidades, la voluntad de escucharse frente a frente permitió desactivar un conflicto que amenazaba la paz social del municipio de Santiago Tuxtla y con la firma del acuerdo en el que se comprometen a acatar el mandato legal de la Legislatura Local, queda resuelto el primer capítulo de los procesos de registro para relevar agencias y sub agencias municipales con perspectiva de paridad de género.
Escuchar para entender, no solo para responder
El presidente municipal, Noé Domínguez Cadena, se sentó a la mesa con ciudadanos, agentes y subagentes municipales. No fue una reunión de trámites fríos; fue un espacio de intercambio directo donde las inquietudes sobre la renovación de las autoridades comunitarias finalmente encontraron un cauce.
Durante la mesa de diálogo quedo expuesto que el nudo del problema no era la falta de voluntad, sino las dudas sobre las nuevas reglas de paridad de género dictadas por el Congreso del Estado. En este sentido, la postura del gobierno municipal fue clara y respetuosa: «No venimos a imponer, venimos a cumplir la ley juntos».
Un pacto por la paz social
Más allá de los discursos, el encuentro dejó resultados tangibles. Con la presencia del delegado de Política Regional y los integrantes del Cabildo, se firmó una minuta de acuerdos que devuelve la pelota a la cancha de las instituciones. Este documento será la brújula que guíe al Congreso Veracruzano para determinar el destino legal del proceso, quitándole peso a la confrontación y dándoselo a la razón.
Uno de los puntos más humanos de este episodio fue el llamado a la responsabilidad compartida. Si bien alzar la voz es un derecho legítimo, el bloqueo de vías federales termina lastimando a los propios vecinos y trabajadores de la región. El acuerdo de hoy es también un compromiso de no afectar a terceros mientras se busca la justicia.
El mensaje es sencillo pero poderoso: En Santiago Tuxtla se ha elegido el entendimiento por encima del ruido. Al final del día, cuando las autoridades y el pueblo logran coincidir en el respeto al estado de derecho, quien realmente gana es la gente que solo quiere vivir y trabajar en paz.


