Policías estatales que participaron en el retén en el que murió un normalista de Ayotzinapa luego de haber recibido impactos de bala aseguraron que accionaron sus armas porque los ocupantes de la camioneta en la que viajaba el joven les habían disparado, por lo que respondieron a la agresión.
Sin embargo, el presidente López Obrador aclaró en su mañanera de este lunes que el joven nunca disparó, por lo que los agentes involucrados están detenidos y a disposición de la FGR, la cual está a cargo de la investigación tras atraer el caso.
Tras los hechos, la Secretaría de Seguridad Pública de Guerrero había informado que los integrantes de la corporación se habían defendido de la agresión y que al interior de la unidad en la que viajaba el normalista había sido hallada un arma corta, cartuchos útiles, droga y cervezas, de las cuales compartió fotografías.
De acuerdo con las autoridades de Guerrero, los hechos que derivaron en la muerte del normalista fue el reporte de robo de la camioneta en la que él y otro joven, el cual fue detenido, viajaban hacia Chilpancingo.
Detallaron que la unidad Nissan tipo Frontier NP300, modelo 2020, color blanco, había pasado un arco cuando se dirigía hacia Chilpancingo, el cual detectó que había un reporte activo por robo, por lo que a través de las cámaras del C4 fue ubicada en el punto conocido como Hotel Petatlán en el cual se dieron los hechos.


