- Desde el parque central, alcalde inaugura actividades y el ambiente se llena de misticismo con presencia de brujos y chamanes ancestrales.
Catemaco, Ver.— Con el aura mística que caracteriza al corazón mágico de Veracruz y cuna de brujos en la región de Los Tuxtlas, dio inicio oficialmente la celebración de tradiciones y saberes ancestrales: «Cuatro Días, Cuatro Elementos: Primer Viernes de Marzo», con actividades inauguradas por el alcalde Manuel Eduardo Toscano, desde el kiosco del Parque «Francisco I. Madero».
Este evento anual, que posiciona a Catemaco como el epicentro de la espiritualidad y la cultura en Veracruz, busca honrar la resiliencia de una herencia que se mantiene viva a través de las generaciones.
El acto inaugural estuvo encabezado por el presidente municipal, Manuel Eduardo Toscano, quien destacó la importancia de este encuentro para fortalecer la identidad local y proyectar la riqueza humana del municipio hacia el mundo.
Encuentro con la raíz espiritual
Más que un festival, esta jornada representa un puente entre el pasado y el presente. Durante los próximos días, visitantes y familias podrán sumergirse en una atmósfera única donde convergen saberes ancestrales, a través de la participación activa de brujas, brujos y portadores del conocimiento que dan sentido al misticismo de la región. en el mismo sentido la identidad artesanal, es representada en el trabajo de manos locales que transforman la historia en piezas únicas de arte y tradición, a la par de la resiliencia cultural con la que unidos, la administración municipal y los brujos, rinden un homenaje a las raíces que han definido la historia de Catemaco frente al paso del tiempo.
«Catemaco abre sus puertas con historia, cultura y un profundo orgullo por sus raíces. Es una celebración que fortalece nuestra identidad y mantiene vivas nuestras tradiciones. ¡Enhorabuena por este inicio de festividades que pone en alto el nombre de nuestra tierra!», enfatizó Manuel Eduardo Toscano durante la apertura.
Con este arranque, Catemaco reafirma su estatus como un destino donde la espiritualidad y la naturaleza se entrelazan. Se espera una afluencia importante de turistas que buscan vivir de cerca los rituales, la gastronomía y la calidez de su gente en esta fecha tan emblemática del calendario místico.












