SantiagoTuxtla: Ante la amnesia selectiva y la prisa por juzgar Noé Cadena entrega resultados.

spot_img

* Fuera de la burbuja de perfiles anónimos en redes sociales, la sociedad de Santiago Tuxtla despertó y respalda resultados.

La madurez de un análisis político se mide por su capacidad de mirar el panorama completo, no por la destreza con la que se ignoran años de historia para intentar deslegitimar una gestión de apenas seis meses.

En el reciente escrutinio hacia Santiago Tuxtla, parece que la memoria de algunos «analistas de escritorio» sufre de una conveniente miopía colectiva al pretender que las crisis estructurales, financieras y sociales heredadas por un cacicazgo familiar se disuelvan con la velocidad de un plumazo o por arte de magia, olvidando deliberadamente el estado de postración en que recibieron la administración.

Es necesario por tanto, no perder de vista que el problema radica en que, para este grupo político que dominó el municipio a través de alcaldías y diputaciones durante casi una década, no hubo reclamos, ni señalamientos, ni exigencias de resultados. Mientras se enriquecían a costa del erario sin aportar un solo proyecto de desarrollo significativo, la crítica permaneció bajo un silencio cómplice.

Hoy, ante la administración de Noé Domínguez Cadena, esos mismos sectores han recuperado una voz estridente, pero carente de honestidad intelectual.

Pretender que una gestión de medio año resuelva el colapso acumulado tras 8 años de una alternancia «conyugal» no es una exigencia ciudadana; es una abierta consigna política. Es comprensible que a quienes se acostumbraron a la «alta política» del acuerdo en lo ‘oscurito’ y los convenios a modo, les incomode un gobierno que prioriza el trabajo contundente y la transparencia sobre las viejas inercias.

Tomemos como ejemplo la reciente crítica sobre el equipamiento a Protección Civil, real y válido el señalamiento de la carencia, pero grave cuando se hace sin contexto. La omisión convenientemente del escenario construido desde épocas pasadas, deja al margen el recordatorio de momentos vergonzosos cuando el municipio carecía de camiones recolectores, y los elementos de Protección Civil eran obligados a realizar labores de recolección de basura en camionetas improvisadas de lo cual hubo testimonio precisamente en vídeos virales de redes sociales.

No es secreto que los antecesores dejaron a la corporación sin herramientas para incendios o emergencias; prefirieron voltear hacia otro lado mientras ellos ocupaban cargos públicos que les daban las facultades y el presupuesto para haber hecho algo al respecto hace mucho tiempo, sobre todo habiendo gobernado en alternancias simuladas y con dos gobiernos emparentados consecutivos.

Hoy, la realidad es distinta, el gobierno de Domínguez Cadena ha trazado una ruta clara en la cual primero se fortaleció la Seguridad Municipal con un plan paulatino pero notable. Es esta administración la que, con responsabilidad, ha renunciado al uso de vehículos oficiales de lujo para uso personal -práctica común en el pasado-, incorporando esas unidades al parque vehicular de patrullas para proteger a la ciudadanía.

El alcalde, por su parte, se desplaza en un vehículo propio, adquirido con sus recursos antes de asumir el cargo, renunciando a la compra de un lujoso vehículo oficial con recursos públicos para su uso personal, y dando un ejemplo de austeridad que sus antecesores ni siquiera pudieron imaginar.

El discurso en las comunidades no confunde; al contrario, clarifica. La población de la tierra olmeca sabe perfectamente en qué condiciones se entregaron los caminos, las finanzas y los servicios públicos. Sabe quiénes trabajaron y quiénes solo se dedicaron a saquear.

Importante no olvidar que, sacar de contexto para generar polémica, es la práctica común de los críticos a modo. No hace mucho se señaló un discurso en el el que el alcalde invitaba a no quejarse en redes sociales, de las eventuales fallas en las nuevas redes de alumbrado público, sin embargo se omite que en el discurso completo el edil afirma que las redes no sirven para hacer valer la garantía que existe para su atención y reparación inmediata y es que esa costumbre de la denuncia en redes sociales es un síndrome de la desconexión social pues este tipo de señalamientos no son exclusivos del golpeteo político, tan solo a nivel ciudadano, denunciar en Facebook no ha conseguido hasta el momento ninguna acción judicial y mucho menos va a conseguir la reparación de luminarias.

Para ello la instancia adecuada es el reporte formal al área encargada en el ayuntamiento, por lo que la invitación del alcalde a no denunciar en redes cobra otro sentido que por conveniencia se omitió. Cómo este ejemplo hay varios pero este, siendo el más reciente y notable, es oportuno ponerlo como referencia.

A pocos días de haberse celebrado el día de la libertad de expresión, derecho de todos y por cierto abanderado merecidamente por el ejercicio del periodismo de denuncia, es importante precisar que cuando la labor informativa tiene prisa por evaluar resultados en seis meses, sin hacer el comparativo de los daños heredados, el evidente desgaste y opacidad de los predecesores, se pierde la brújula de la objetividad.

Y es que el silencio no es malo cuando esté se debe a la ausencia de elementos probatorios de los señalamientos, pero es perjudicial para una libre expresión responsable, hacer crítica visceral cuando el tiempo y las circunstancias nos han quitado el vendaje de los ojos dejándonos ver que hay antecedentes agravantes que se prefieren ignorar para dar paso al sesgo conveniente.

Exigirle al actual alcalde estrategias mágicas sin antes haber limpiado la casa que dejaron patas arriba es pecar de una tremenda ingenuidad política. No podemos irnos por la libre sin establecer comparativos, que en mucho ayudan a entender el rumbo que seguirán las administraciones.

Ejemplos hay muchos y todos variopintos, para muestra Catemaco y Lerdo donde aplica la máxima de que estábamos mejor cuando estábamos peor, Tlacotalpan y Alvarado donde un buen arranque se opaca con el estancamiento en shows, fiesta y agendas «culturales y de hermanamientos» que ha estancado el avance del desarrollo municipal que parecían poder alcanzar en su primer semestre.

En el lado positivo y a pesar de las críticas igualmente de escritorio y red social, el vecino municipio de San Andrés donde no es secreto que el vacío político y de obra heredado, ha sido bastante superado por una administración qué honra el lema de la capacidad resolutiva.

Hasta la gestión de Ángel R. Cabada donde la alcaldesa ha conseguido desligar su imagen de pertenecer a un grupo político, ha trabajado dejando su propio sello.

Ante estos ejemplos, sin duda, el desgaste natural de la administración pública es un reto, sí, pero la memoria histórica de Santiago Tuxtla es un activo que ya no se puede ocultar con tinta ni con redes sociales.

La ciudadanía ya despertó y tiene memoria…

Compartir noticia

Últimas noticias

más noticias...
Related

Cierre del Ingenio San Pedro (Primera Parte): Una historia que se repite.

#Columna | Por la libre/Por Édgar Pucheta Villegas. Hay cierres...

Catemaco: Gobierno a la deriva a punto del naufragio.

  ✒️Columna Por la Libre | Por Edgar Pucheta. Bastaron poco...

Por la libre

  Cónclave político en Santiago Tuxtla Por Edgar Pucheta Esta mañana, Santiago...